¿Por qué a mí bebé le cuestan más las siestas que dormir en la noche?

¿Te pasa que a tu bebé le cuesta mucho más dormirse en sus siestas que conciliar su sueño en la noche?

Aquí te cuento por qué.

El ritmo que controla nuestro sueño y el de nuestros bebés se llama ritmo circadiano. Es el ritmo que no solo controla el sueño sino también los despertares. Es como una especie de reloj biológico interno con el cual nacemos, que se termina de desarrollar a partir de los 3 meses. Por esto mismo es importante que se entienda que lo que voy mencionar a continuación aplica para bebés mayores a 3 meses. Resulta que este reloj está influenciado por la luz, por la oscuridad y por la temperatura, y esto quiere decir que está muy vinculado a la luz del día y a la oscuridad de la noche.

El ritmo circadiano está controlado por una parte de nuestro cerebro que se llama hipotálamo. ¿Y cómo funciona esto? Cuando está oscuro, los ojos le envían una información al cerebro para que el cuerpo empiece a liberar una hormona que se llama melatonina, que es la hormona que nos hace estar somnolientos y nos permite dormir y permanecer dormidos. Sin embargo, cuando hay claridad, cuando es de día y el ambiente está iluminado, esta hormona se bloquea e inhibe y deja de producirse, y esto hace que sea mucho más difícil dormir. Durante las horas de la mañana la producción de la hormona melatonina disminuye y aparece otra hormona que se llama cortisol, que es la que nos ayuda a mantenernos alerta, es la que en definitiva nos ayuda a despertarnos en la mañana.

El otro mecanismo que regula nuestro sueño y el de nuestros bebés, aparte del ritmo circadiano, es un proceso químico que tiene que ver con la presión de sueño. A medida que pasan los segundos y los minutos, los bebés (y los adultos también) van segregando una sustancia química que se llama adenosina, que es la que nos permite ir generando más cansancio y más presión de sueño, es decir, que a lo largo del día vamos acumulando ganas de dormir.

Sucede que a la noche ambos mecanismos, la presión de sueño junto con nuestro propio ritmo circadiano, se combinan y potencian para producir ese momento mágico en donde debemos dormir. Entre las 6 y las 8 de la noche aproximadamente sucede el auge de liberación de la hormona de melatonina que nos induce a dormir y nos mantiene dormidos, y a la vez que estamos en el punto máximo de cansancio y ganas de dormir, porque fuimos acumulando presión de sueño a lo largo del día. Entonces a la noche se da esa combinación de estos dos procesos que ayudan a que los seres humanos nos quedemos dormidos.

Sin embargo, por el contrario, en las siestas solamente tenemos lo que es la presión de sueño, es decir que hasta ese momento del día sí fuimos liberando adenosina, pero no tenemos el auge o pico de melatonina en sangre que nos ayude a dormir. Y esta es la razón principal por la que las siestas son más difíciles de trabajar y de conseguir en nuestros bebés que el sueño nocturno. Lo podemos resumir en que en las siestas existe una combinación de insuficiente melatonina circulando en sangre, sumado a que el ambiente es más hostil para el sueño ya que hay claridad, hay ruidos de la casa, del ambiente y del exterior. Por esta razón es tan importante oscurecer la pieza de nuestros bebés en las siestas, para poder generar ese ambiente ultra oscuro que preserve la melatonina que esté circulando en su cuerpo. Sabemos que el bebé va a tener muy poquita hormona porque estamos en mitad del día, pero si teniendo en cuenta esto, dejamos que pase un rayito de sol y haya algo de claridad, esa producción de melatonina se va a inhibir y definitivamente no vamos a estar favoreciendo el proceso de que el bebé se quede dormido.

Por todo esto es que las siestas son más difíciles de conseguir que el sueño nocturno. Esto es algo fisiológicamente normal, pero contando con esta información y sabiendo que es probable que ver resultados buenos de siestas consolidadas y largas en el día va a costar un poco más, mi consejo es que siempre empiecen trabajando en el sueño nocturno. ¿Qué significa esto? Que durante el día te propongo que trabajes para que tu bebé llegue descansado y que obtenga el suficiente sueño diario diurno que necesita para no estar sobrecansado, y en la noche trabajes sobre sus habilidades para conciliar un sueño autónomo y con los propios recursos de tu bebé. Una vez que el sueño nocturno de tu bebé esté más consolidado, que tenga mayores herramientas para tener un sueño independiente, que empiece a hacer tramos de sueño un poquito más largos, o que se pueda volver a quedar dormido y unir ciclos de sueño por sí mismo, enonces ahí sí te invito a que comiences a trabajar sobre sus siestas.

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