Hace 7 años tuve el regalo de convertirme en mamá x 2 💛, lo cual trajo alegría y amor multiplicado, al igual que miedos e incertidumbre. Criar a dos bebés al mismo tiempo me enfrentó a muchos desafíos y días difíciles. Quienes me conocen saben que amo dormir 😴, y la privación de sueño que sufrí los primeros meses fue agotadora. Los múltiples despertares nocturnos casi no me permitían dormir, y ordenar sus siestas me resultaba imposible, así que a los 4 meses decidí educarme sobre sueño infantil y mejorar el descanso de los mellis.
Cuento corto, nos cambió la vida ✨. Logramos que Emma empezara a dormir toda la noche sin interrupciones desde sus 4 meses y Milo desde sus 6 meses, respetando sus tiempos y necesidades, brindándoles todo nuestro amor y contención durante todo el proceso 🤍. ¡Sí! ¡Parece ciencia ficción! Pero se convirtió en nuestra realidad una vez que aprendimos a conocer el sueño de nuestros bebés y pudimos enseñarles a dormir por sí mismos.
Siempre lo digo y repito: crear hábitos de sueño saludables en mis hijos fue la mejor inversión de mi maternidad 💤. Dormir mejor impactó enormemente en la calidad de vida de nuestra familia entera. Se tradujo en bebés descansados y felices, y en una mamá que recuperó la mejor versión de sí misma.
La experiencia fue tan transformadora que me impulsó a profesionalizarme y certificarme como Consultora en Sueño Infantil 🎓por el Institute of Pediatric Sleep and Parenting de Estados Unidos. Ahora dedico mis días a cambiar el sueño a miles de familias.